domingo, 8 de septiembre de 2013

Nuestro aroma II


Era una cajita de metal verde,con letras negras y un rombo rojo...mi memoria no me permite recordar exactamente su nombre,pero tenía el tamaño de un pastillero y podía adquirirse en cualquier sitio de esos donde se vende "de todo"...dudoso origen pero lleno de promesas de salud.
Quienes lo ofrecían en el autobús de media distancia,solían anunciarlo como bueno para las contracturas,los dolores musculares,las torceduras,la circulación,el catarro,la gripe,los resfriados,la tos,los constipados,los golpes,el dolor de estómago,de oídos, los gualichos y mal de ojo,los conjuros y las maldiciones...y así por ennumerar yo exagero la lista de propiedades.
Vos que creías en todo,comprabas la pomadita milagrosa.Yo sólo sé que era verdosa como su estuche y olía a mentol y eucalipto.
Nadie se salvaba de ella!La cargabas permanentemente en el bolsillo de tu vestido y a todos untabas con aquel ungüento...Porque eso servía para cualquier emergencia...por las noches de frío me dormía toda embadurnada con eso,y a la mañana no sé si estaba mejor,pero seguro apestaba a ese perfume!
Tus bolsillos...yo sabía que llevabas dentro,y sabía que no querías vestidos que no los tuvieran,porque eran tu galera de mago.
Cargabas un corcho,que apretabas en la mano o te ponías dentro de las zapatillas cuando tenías calambres.
Y también un pañuelo de tela,bien perfumado...lavanda,margaritas y jazmines poblaban mi nariz cuando lo tocaba...porque si no eran de tela,no eran  pañuelos.
A mis veinte años te regalé un buhito tallado en piedra,muy bonito y pequeñito...lo llevaste también ahi guardado como si fuera un amuleto.
Olías a travesuras,a complicidad y a aventuras.
Olías a buñuelos de calabaza recién hechos que nos prohibías comer calientes para que no nos doliera la panza.
Olías a café en las siestas que yo odiaba y que vos te encargabas de que fueran breves y agitadas.Nada de dormir,a la cocina a inventarse sueños pero despierta.
Olías a cremas para las arrugas por las mañanas...ese jabón tan rico y en seguida la crema,porque también eras muy coqueta!.
En verano olías a aguacates con azúcar y a zumos de frutas.
Siempre fuiste una mujer fuerte...supiste eso de tener que decir adiós a tus hijos varones,verlos partir de esta vida y tener que seguir adelante.
Mis veinticinco primeros años fueron bendecidos por tu presencia.
Estabas siempre por detrás como una sombra,mi abuelita de los tapetitos tejidos al crochet.
Olías a las sandías de mis veranos,a pan dulce en las navidades y a sidra de los brindis.
Tu falda fue lo suficientemente ancha para verme crecer debajo de ella y repartir el trocito de pan que siempre llevabas en la mano.
Tuve la dicha de tenerte y disfrutarte...en mí queda tu inolvidable aroma,y la tibieza de tu cariño.
Un té para la tos,otro para la hipertensión...uno para el estómago y alguno para levantar el ánimo.
Esperabas a mamá con agua calentita en el invierno,te sentabas a su lado y simplemente escuchabas como había ido el día...
Si habia algo que comentar entonces el aire olía a consejos, al aliento que uno necesita y a reconfortantes cuidados sellados con tu perfume,ese del frasco tallado que no te podía faltar.
Ya no celebro las pascuas,es que escogiste marcharte un domingo de resurrección...
A tus más de ochenta primaveras,siempre nos decías que ya habías cumplido con la vida,lo que no sé es si la vida cumplió con vos.
Se apagó tu vida,pero jamás tu paso por la  mía.
Esa mañana,te besé en la frente y guardé el buhito en tu bolsillo...me fui un poquito con vos,para que nunca se separaran nuestras manos en esa última aventura que enfrentabas.
Tengo guardado unos de tus vestidos favoritos,bien planchado y conservado con todo el mimo...crucé el mundo y me lo traje...han pasado los años,pero todavía huele a vos!

6 comentarios:

Rosabel dijo...

Hola Stella, he estado mucho tiempo sin visitarte y ahora que vengo por aquí, leo este relato tan conmovedor.
Me ha gustado mucho y me ha emocionado.
¿Que tal tu niña? Seguro que estará preciosa.
Besos

Meapuntoatodo dijo...

Stella querida... eres una artista de la palabra expresando sentimientos y sugiriendo situaciones y momentos, estos escritos son pura poesía. Me has emocionado. Mariajo

Meapuntoatodo dijo...

Stella querida... eres una artista de la palabra expresando sentimientos y sugiriendo situaciones y momentos, estos escritos son pura poesía. Me has emocionado. Mariajo

Joly Méndez dijo...

Hola Stella!!
Que gusto volver de las vacaciones y mi letargo en la bloguosfera y encontrarte...¡que relato tan emocionante!, estoy con un nudito en la garganta...eres buenisima con las palabras, sigue así!!
¡tu niña como esta??? seguro que grandisima ya...como va pasando el tiempo verdad?!!

Un saludito gordo!!

MARGA dijo...

Con estos maravillosos recuerdos de las mujeres de tu vida, entiendo tu fondo tan amoroso. Leer esta entrada me ha emocionado mucho y me ha recordado a mi abuela, mi cómplice de adolescencia y mi amiga...
Algún día tu hija hablará así de ti, estoy segura.
Un besazo muy grande a las dos

Amantisima dijo...

Preciosa manera de relatar porque haces que se sienta todo como propio MUCHos besos y a la nena que estará preciosa un besito para ella

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