jueves, 15 de marzo de 2012

Se acerca la primavera...

Ya puede olerse...en mi caso estoy un poco despistada,porque el cambio fue brusco,salimos peladitos de frío y caímos en un clima caluroso a más no poder!jaja...asi que me voy a tomar esta primavera que viene para "adaptarme" un poco tarde a los cambios de estación...
Trinan los pájaros...dicen que es la estación del amor...de los suspiros y las margaritas deshojadas...Por mi tierra es época de otoño,pero doy fé que el calor no quiere marcharse,con la falta que hace que refresque un poco...en fín,que el caer de las hojas no sea motivo para ponerse tristes...desde aquí les mando todo el verde que les haga falta.
Y también es cierto que crece el número de matrimonios...no mencionemos el tema de la crisis...arrejuntarse,vivir juntos pero separados,unirse por civil,o por iglesia...como quiera que la moda y la economía lo permita...no me digan que no es romántico ver un vestido de novia...incluso para las que ya hemos pasado por ello...
Y se trata más que nada de tradiciones...de ritos...de momentos que debieran ser obligatorios,porque son los símbolos que nos indican que se entra en una nueva etapa...
 Si pensamos en el atuendo que caracteriza a una novia, después del vestido, lo primero que se nos viene en mente es una larga cola, que cubre desde su pelo hasta varios metros por el suelo. Este elemento tradicional tiene diversos significados, según el momento y la región, ¿te interesa conocerlos?
 La cola comenzó a utilizarse en la época medieval. Según se relata, era frecuente que las novias fuesen raptadas el día de su boda. Por eso, la cola de la novia tenía un fin esencialmente práctico: ir barriendo sus huellas, para que no fuese perseguida.

Con los años, en la época Victoriana, la cola de novia se convirtió en un elemento que demostraba status. Las telas blancas nobles, como la gasa, la seda o el encaje eran excesivamente costosas, por lo tanto, caminar hacia el altar seguida de una cola de varios metros de esos géneros era un signo de riqueza.
Aún hoy, las novias de la realeza siguen usando colas muy largas, como la princesa Letizia, de España, cuyo impactante vestido tenía una cola de ¡cuatro metros y medio!

Actualmente, no todas las novias eligen utilizarla. Muchas mujeres, en especial quienes se casan en templos no ortodoxos, eligen llevar su cabeza descubierta. Algunas novias también consideran que la cola es un elemento incómodo.
Sin embargo, aquellas que elijan usarla se asegurarán dos cosas: continuar con una larga tradición… ¡y tener un aspecto majestuoso.
Yo,les dejo un par de modelos,por supuesto,antiguos...pero que bien podrían servir de inspiración en la actualidad no creen?
Quiero decirles que poco a poco iré pasandome por vuestras casitas...las eché de menos,asi que me tendrán como una ventosa comentando cada entrada vuestra!!besos miles... 

6 comentarios:

julia dijo...

Feliz vuelta, te echaba de menosss.
Millones de besitosss.
Julia.

syra dijo...

Hola Stella bienvenida, me encantan los vestidos de novia con cola, por supuesto no tan largas como la de la princesa Letizia.
Ahora que gracias a ti, se de donde nace la tradición me gustan más. BESOS

loxe dijo...

¡¡¡¡Bienvenida, te extrañé....!!!, deseo que te lo hayas pasado muy bien y otra vez en la rutina, gracias por acordarte de mí. Biquiños

Cecilia y sus abanicos dijo...

Stella guapa que gusto que ya estes por aqui.TE espero pronto

Un abrazo

Rosabel dijo...

Hola Stella, que suerte volver a recrearme con tus láminas.
Un beso

Ana Márquez dijo...

Hola, guapa! Bienvenida!! :-) Ya veo en la entrada anterior q te lo has pasado genial, me alegra q vuelvas con las pilas cargadas :-) esto ha estado "raro" sin ti.

Besitos muchos! y gracias por las láminas tan lindas como siempre.

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