miércoles, 6 de julio de 2011

Homenaje...

Hola a tod@s...recuerdan aquella entrada de mayo,cuando conmemoraba una fecha patria argentina,en la que además de láminas incluí un poema que encontré revolviendo por ahi,por esta gran red??lo elegí por la pasión de sus palabras,porque transmitían justo lo que mi corazón sin saber gritaba....Me emocionaba el leerlo y por ello lo puse en esa entrada...
Pasaron apenas dos días y en mi correo tenía un mail...de su autor!!!!tuve la enorme dicha de que él me encontrara...o se encontrara entre mis páginas...y no imaginan que ser maravillosos,que don de palabra,que sensibilidad,que gran pasión por la vida...nostálgico como un tango y dulce como el membrillo....Don Vicente Herrera....llevo tiempo deseando poder compartilo con todos uds que me visitan a diario....porque además creo que este poeta chileno contemporáneo y su pluma merecen un sentido homenaje...de una vecina de tierras,de una argentina como yo que encontró en sus palabras la puerta de la celda por donde querían escaparse mis sentimientos.
Y además comparatirles,otro de sus poemas que me envió por correo y que encuentro sublime....para vos Vicente...gracias por acercarte...y por este regalo...
Síndrome de Diógenes
Vicente Herrera Márquez

¡He juntado tanto en la vida!
Tengo monedas pequeñas y billetes sin valor.
Tengo ruedas que no sirven y pelotas redondas de trapo,
que tienen la forma cuadrada del lugar que por años las guardó.
Tengo bicicletas con pedales atrofiados y rayos retorcidos.
Tengo una olla de greda, inmensa, donde se multiplican los ratones.
Tengo planchas antiguas, relojes oxidados y colchones orinados.
Tengo tantas cosas y trastos, lo que me falta es espacio.
Hice cientos de estantes para guardar mis tesoros,
en los de más abajo deje lo que mis brazos ya no pueden elevar,
como el arado, los zapatos con punta de fierro y el yunque del Herrera,
la caja de cambios del Ford T y la tranca del portón.
Un bloque prensado de recuerdos y un bolso con los tejos de la rayuela,
un gran fardo con camisas viejas y otro pequeño con corbatas coloridas
Un poco mas arriba están los juguetes de niño y los de mis niños,
varios cuadernos con bocetos de rostros infantiles
y otros con engranajes y tornillos dibujados en la industrial,
retratos en sepia de personas muertas que vivieron cerca de mi,
fotografías de artistas en tecnicolor como Brigitte y Marilyn.
En los más altos dejé las cartas que se borraron con el tiempo,
los sombreros para el sol y el casco blanco de supervisor,
la caja con ilusiones y el plano de la casa soñada.
En el suelo y en los rincones están las botellas vacías
con etiquetas de vinos de todos los valles chilenos,
algunas de wisky escocés y muchas de caribeño ron.
Hay libros y diarios repletos además con la historia de los años.
Tengo bodegas llenas y otras por rellenar.
Tengo cosas y más cosas que algún día a alguien podrán servir,
son tantas que ya no se donde y como guardarlas.
Tengo un montón de nada que el tiempo ayudó a juntar.
Tengo un montón de nada que no se si servirá.
Cuando muera la olla de greda y los ratones se los dejo al gato.
Aquello que sirva de algo para aquel que lo necesite.
Los papeles, cuadernos y cartas para algún nieto que le guste escribir.
Las fotografías pintadas de diosas sin arrugas para algún viejito arrugado.
Y ese gran montón de nada se lo dejo a la municipalidad.
Y no pregunten porqué se me antoja acompañarlo con estas láminas...será porque lo imagino al sur...y sus palabrascomo barcos que atraviesan el inmenso oceáno que separa a los mortales...viajando imaginariamente para hacerme compañía...








2 comentarios:

chariji dijo...

Pues a mí también me encantan estas marinas! buenas noches guapa!

lesnuestrescoses dijo...

Es un poema muy bonito, y las laminas preciosas.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...