miércoles, 25 de mayo de 2011

De Celeste y Blanco....

Hoy quiero comenzar mis entradas rememorando una fecha patria para mi y todos los argentinos....por eso mi corazón teñido de celeste y blanco,late con fuerza y les dice a sus compatriotas...FELIZ DÍA DE LA PATRIA!

Ell 25 de Mayo de 1810 el pueblo de Buenos Aires salió a la calle reclamando su Libertad y permaneció reunido a las puertas del Cabildo por largo tiempo...El Virrey Cisneros había abandonado el poder , huyendo al exterior...En el interior del Cabildo estaban reunidos los representantes de aquel espiritu revolucionario , que desde hacia tiempo se preparaba para el gran cambio...Afuera , el pueblo impaciente , queria saber de que se trataba...Y , al fin , llegó el esperado anuncio :Se habian acabado los tiempos de la Colonia y comenzabamos a ser una Patria...Desde los balcones del Cabildo se leyeron los nombres de los integrantes del nuevo gobierno , al que llamaron Primera Junta...Quedó compuesta de este modo : Presidente Cornelio Saavedra ;Secretarios : Manuel Belgrano y Juan José Paso ;Vocales : Mariano Moreno , Juan José Castelli , Domingo Matheu, Manuel Alberti , Miguel de Azcuenaga y Juan Larrea . 

El Pueblo recibió las noticias con gran regocijo...y asi comenzó el largo y dificil camino de nuestra Independencia. De esto hace ya, 201 años...en que nuestro país ha recorrido sendero sinuoso...pero libre.








* * * CURIOSIDADES DEL 25 DE MAYO DE 1810 * * *

¿Sabías que...


...en 1810 éramos algo más de 400 mil habitantes en el actual territorio argentino?


...la Revolución de Mayo costó 521 pesos? Se gastaron en la compra de tres relojes, la iluminación de las galerías y la comida.


...en el único teatro existente en Buenos Aires se había armado un escándalo días antes de la revolución? Resulta que los españoles suspendieron la exhibición de una pieza teatral donde se criticaba a las autoridades vigentes. La gente se opuso a tal suspensión y fue a la casa del actor a buscarlo para que interpretara la obra.


...155 cabildantes votaron por la renuncia de Cisneros, y 69 lo hicieron por el mantenimiento del virrey?


...las cosas dulces eran las preferidas en la época colonial? Se hacían bocadillos de papa o batata, cuajada, frutas, mazamorra y natilla.


...los platos predilectos eran sopa de arroz, asado, matambre, sopa de fideos, puchero, carbonada, picadillo con pasas de uva, guisos, albóndigas, estofado y zapallitos rellenos? Además, las comidas finalizaban con un caldo que se servía en taza.


...las mujeres asistían a misa acompañadas de sus esclavas, que llevaban la alfombra sobre la que se arrodillaba la señora? No existían en las Iglesias los bancos para sentarse.


...levantar las copas para brindar, cambiar los cubiertos con el nuevo plato y saludarse estrechando la mano eran costumbres que se habían adoptado de los ingleses durante las invasiones?


...en la Vieja Recova, de 24 arcos en cada uno de sus frentes, que dividía la actual Plaza de Mayo en dos, había 48 locales donde se vendían carne, verduras, frutas, pescados y todo tipo de mercaderías.


...por las noches Buenos Aires se iluminaba con velas importadas de Europa o con lámparas de aceite?


...desde 1810 a 1821 las calles de Buenos Aires perdieron sus nombres, debido a que llevaban los de algunos españoles (héroes durante las Invasiones Inglesas)?


...estaba mal visto que hombres y mujeres pasearan juntos? Debían hacerlo en grupos separados.


...cuatro de los miembros de la Primera Junta eran abogados?


...un Señor de apellido Calvimonte y Nuñez introdujo en Buenos Aires, en 1809, el juego de la ruleta con el nombre de "rueda de la fortuna"?


...Casilda Igarzábal, esposa de Nicolás Rodríguez Peña, se reunió junto con otras mujeres el 18 de mayo de 1810 para instar a Cornelio Saavedra a oponerse a Cisneros?


En 1795, el inventario de mercaderías de una tienda porteña constató que había allí 27 paraguas de hule, que se vendían a 4 reales cada uno. Por lo tanto, resulta verosímil la tradicional – pero controvertida – imagen que muestra a los vecinos de la ciudad de Buenos Aires protegiéndose con paraguas frente al Cabildo aquel lluvioso viernes 25 de mayo de 1810


Muchas familias criollas bautizaron a sus hijos con nombres alusivos a la revolución de mayo. Por ejemplo, un padre llamó a su flamante primogénito Primo Patricio Liberato.


La construcción del Cabildo, tal como lo conocieron los patriotas en la época de la revolución, se realizó entre los años 1725 y 1764. El edificio sufrió modificaciones en los años 1861,1880, 1889, 1931 y 1940.


El periódico de la Revolución de Mayo, llamado la Gazeta de Buenos Aires, fue el antecedente de lo que hoy en día se conoce con el nombre de Boletín Oficial de la República Argentina. Si bien su primera aparición fue semanal, con el correr de los años se transformó en una publicación diaria.


No todo el mundo pudo concurrir al Cabildo Abierto. Los únicos autorizados –además de los políticos y militares- eran los vecinos casados, afincados y arraigados en Buenos Aires. En total se reunieron alrededor de 200 personas.


La mujer honrada y de buenas costumbres solo tenía tres oportunidades para salir de su casa: el bautismo, el casamiento y su entierro. Fuera de éstas, su influencia estaba atada a los secretos de familia. Su ámbito social eran las tertulias.


Los bailes

Los porteños eran famosos porque ¡les encantaba bailar! Algunos de los bailes preferidos eran la contradanza española, los valses y los minuetos. Pero próximo a la época de la Revolución cuando empezó a hacer furor una danza que se acompañaba con cantos y en la cual la mujer avanzaba cantando "cielito, mi cielo". ¿Cómo se llamaba? Justamente: Cielo.

Las tertulias

Otro momento de diversión eran las tertulias, reuniones que se hacían a la noche, en las casas de los vecinos, y que terminaban alrededor de las once. Iban amigos de toda la vida y también forasteros, quienes eran "la gran novedad", ya que traían las últimas noticias del exterior. En estas reuniones estaban siempre las mujeres de la familia y, a veces, el dueño de casa. Es que, por lo general, éste se divertía más hablando de política en el café.

El teatro

A los porteños les encantaba ir al teatro. Claro que aquellos teatros eran muy diferentes de los de ahora, tanto que… ¡el público tenía que llevar su propia silla si quería ver la obra sentado! Además, tenían una salita anexa para las mujeres que iban solas, así no las molestaba ningún caballero demasiado atrevido.

La farmacia

La primera botica o "farmacia particular", a cargo de un "boticario profesional", se instaló en Buenos Aires en 1770. Su propietario se llamaba Angel Pica y, como no había laboratorios, preparaba todos los medicamentos en la misma botica, en un cuarto llamado "rebotica". Y ese cuartito tan particular servía también para que se reunieran los ilustrados de la época a charlar sobre política y literatura.

Los médicos

Para 1810, Buenos Aires ya contaba con dos promociones de médicos recibidos en la ciudad. Habían estudiado en una escuela dirigida por el doctor Cosme Argerich, que era médico jefe del Hospital de la Caridad. La Escuela de Medicina había sido creada por el Tribunal del Protomedicato, en 1802. ¡De allí salieron los primeros doctores “industria nacional”!

Las amas de leche

En tiempos de Mayo, cuando una señora tenía un bebé, era muy común que contratara a otra mujer para que la ayudara a amamantar al recién nacido. Esta función también la cumplían las negras esclavas. A estas mujeres se las llamaba "amas de cría" o "amas de leche". Y cuando los chicos tomaban la leche de los pechos de la misma mujer, aun sin ser hermanos, eran llamados "hermanos de leche".

Los caballos

A los hombres les encantaba mostrar cuánto sabían sobre caballos y podían pasarse horas hablando sobre estos lindos animales. Es más, todos tenían por lo menos uno y eran tan fanas que gastaban la plata que no invertían en su propia ropa, con tal de que el caballo estuviera cubierto con los mejores adornos. El caballo era como el auto hoy: los hombres no iban a ninguna parte sin él. También lo usaban para arrastrar las redes de pescar, los gauchos se bañaban subidos al caballo, y hasta los mendigos pedían limosna… ¡a lomo de sus caballos!

Las vacunas

Como las epidemias y las pestes eran comunes en la época, el virrey Cisneros nombró al sacerdote criollo Saturnino Segurola comisario general de la vacuna, es decir que él tenía que vacunar a todo el mundo. Claro que a la gente no le gustaban demasiado los pinchazos; así que el nuevo comisario tuvo que encargarse personalmente de vacunar a la gente. Lo hacía debajo de un árbol –un pacara– que todavía hoy se encuentra cerca del Parque Chacabuco.

La escuela

En las escuelas de la época lo mejor era portarse bien, porque resultaba bastante común que los chicos fueran castigados con golpes de diverso tipo, de los cuales la peor variante eran los azotes. Obviamente, las madres se quejaban, aunque sin resultado. Recién se empezó a abandonar esta práctica por una disposición de la Asamblea del Año XIII a instancias de Manuel Moreno. El sobrino de Manuel –Mariano, hijo del prócer– había sido azotado en la escuela a la que asistía.

Los globos aerostáticos

El 26 de mayo de 1809, y para festejar el cumpleaños del rey Fernando VII, se inauguró la costumbre de lanzar al aire globos aerostáticos, eso sí, sin tripulantes. Ese día se elevó desde la Plaza de la Victoria (lo que hoy es la Plaza de Mayo) un globo de gran tamaño con unas coquetas banderas españolas colgando en la parte inferior. También se lanzó un globo en Buenos Aires cuando Cisneros llegó a la ciudad para hacerse cargo del Virreinato.

Los cafés

Adiviná qué hacía la gente cuando tenía tiempo en aquella época. Por ejemplo, iba a los cafés. El más conocido de todos era el "de Marco", llamado así por un motivo nada original: su dueño era el español Pedro José Marco. Estaba en la esquina de lo que hoy es Bolívar y Alsina (antes, Santísima Trinidad y San Carlos). Tenía un gran salón con mesas y billares, y un sótano donde se mantenían frescas las bebidas. Era el lugar preferido por los patriotas para reunirse, tanto que en 1811 se creó allí la Sociedad Patriótica.

El idioma

El idioma hablado en Buenos Aires era cualquier cosa menos castellano puro. Muchas palabras se pronunciaban mal. Por ejemplo, caballo se decía "cabadjo", calle "cadje". Y muchas expresiones que en España eran comunes, en esta parte del mundo querían decir algo completamente diferente. Así, decir determinadas palabras, podía ser hasta peligroso.

La luz

En tiempos de la colonia, al caer la noche, las calles de Buenos Aires se iluminaban con candiles alimentados con aceite de potro o de bagual. Claro que si la luna alumbraba lo suficiente, la gente se volvía ahorrativa y no los encendían. Y lo mismo pasaba en el teatro. En las funciones de lujo se utilizaban velas, por lo que recibían el nombre de "veladas". Para el resto de las funciones… ¡a arreglarse con la luz de luna, nomás!

2 comentarios:

Adriana * Arimes dijo...

Querida Stella:
Que hermosa, interesante, elaborada, emocionante, extensa! y no sé cuantos calificativos mas me parece tu entrada de hoy!!!!!!!!!!
Me E N C A N T Ó!
Gracias por sentir así nuestra fecha patria.
Un abrazo que cruza el océano para vos.

Adriana
(y por supuesto! llevate mi bandera, es de todos!)

lesnuestrescoses dijo...

Como nos gusto leer esta entrada, nos reímos (los hombres antes no iban a ningún lado sin sus caballos, como actualmente con el coche)
Nos sentimos identificadas con el gusto antiguo (las cosas dulces , nos gustan mucho) y aprendimos unas cuantas cosinas que no teníamos ni idea....

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...